Gaizka Urresti es director y productor de cine. Hace menos de tres semanas ha ganado un premio Goya al Mejor Cortometraje de Ficción por “Abstenerse agencias”.

Miguel Mena en su entrevista nos recomendó hablar con Gaizka por su arte a la hora de contar historias.

¿Cuándo comenzó tu interés por el cine?

Desde pequeño he tenido interés por contar historias, me encantaba leer, sobre todo, cómics de adaptaciones literarias. Después ya de adolescente, me lo recordaba el otro día una compañera de ikastola, ya decía que quería dedicarme al cine. Cuando en B.U.P. la gente aún no sabía qué carrera elegir, yo sabía que quería hacer cine y lo más parecido que había entonces en Bilbao era Ciencias de la Información. Yo era muy cinéfilo, veía mucho cine, sobre todo, en la tele; compraba enciclopedias de cine…

¿Por qué te gustaba el cine?

En mi familia no eran muy cinéfilos pero hay que reconocer que en los años 70 la televisión española hizo una labor muy importante de programación de clásicos en horario de prime time y fue por eso porque me empezó a interesar el cine. Tú ponías la tele entonces y tenías acceso a clásicos a los que hoy en día los chavales sin una figura de un tutor no acceden, en la música pasa lo mismo. Se ha perdido la figura de los medios de crear un tipo de espectador.

Decides estudiar Ciencias de la Información, ¿y cómo llegas al mundo del cine?

Durante la carrera ya hacía cortos, montábamos el festival de cine de la Universidad del País Vasco, una revista de cine… Ya terminé la carrera y me fui a Madrid donde monté un productora para hacer televisión, nada que ver con el cine pero trabajaba en audiovisual. Poco a poco empezamos a hacer making off de cine y ya veíamos lo que era un rodaje y ahí ya me picó el gusanillo y poco a poco fuimos haciendo cosas. Lo primero que hicimos así un poco importante fue en el año 97 y fue un largometraje llamado “Chevrolet” y ya a partir de ese momento nos centramos en el cine. Nunca he dejado la televisión, siempre he alternado cine y tele. Vivir sólo del cine me lo he planteado en los últimos años, focalizar toda mi energía y todo mi tiempo a contar historias, que es lo que más me gusta.

¿Se puede vivir del cine?

Vivir del cine es complicado. Ha habido un modelo de negocio pero siempre combinando con la formación, con la enseñanza, con galas… Es complicado porque la mayoría de cosas que se producen son muy precarias en cuanto a presupuesto. Tienes que terminar, en el mejor de los casos sin cobrar, y ya es un éxito. Si no muchas veces hay que poner dinero. No hay ninguna clave, nadie sabe nada. Tú puedes hacerlo todo bien y la película no funcionar y puedes hacer otra película que por lo que sea le llega al público. Ten en cuenta que desde que tienes una idea, la haces y llega al público pueden pasar 5 años por lo que dependes mucho del azar.

¿Pero se puede hacer algo para que triunfe una película?

Es muy difícil de prever. Tiene mucha importancia la campaña promocional pero también el azar, en qué momento llega la película. Las normas del mercado las ha establecido Hollywood, y lo que se supone que hay que hacer es destinar el 50 % del presupuesto a las campañas promocionales. En principio eso es muy complicado porque tenemos pocas vías de financiación en España y es imposible gastarse la la mitad del presupuesto en promoción . Es un mercado con una rotación muy rápida para que los productos duren muy poco y claro, en ese juego es muy difícil competir. Además la industria juzga el éxito de un película por el número de personas que van a verla y no por la calidad. Se mide el éxito por el consumo no por la satisfacción.

¿Qué tiene de especial el cine?

El cine es el arte del siglo XX-XXI. Antes del cine la gente soñaba de otra forma. El cine crea imágenes que antes no era posible ver. El hombre del siglo XX imagina de otra manera y eso es gracias al cine. Además tiene la magia de que es un producto único. Una película, a priori, es una experiencia única, que se han hecho de principio a fin casi artesanalmente.

¿En qué te basas para hacer tus películas?

Me baso en la vida, en un sentido amplio: la vida que ves en un transporte público, la vida que ves en los periódicos, la vida que ves en una novela… La mejor fuente de inspiración es la realidad.

¿Cómo es el proceso de creación de tus películas?

Durante el proceso de elaboración me empapo de muchas cosas. Aunque tenga una idea previa voy modificándola. A mí me gusta trabajar con los actores y en ese sentido, los actores aportan un montón durante el rodaje y lo enriquecen. Además yo creo que se trabaja mejor con gente con la que te llevas bien. Esto del cine es un trabajo en equipo, pasas muchas horas juntos y se crea un compromiso. Lo bueno que tiene esta industria es que no me encuentro con un equipo dado, yo creo mi equipo. Es una experiencia muy intensa hacer cine y prefiero trabajar con un equipo consolidado, comprometido con el proyecto. Yo creo que es bueno que nos entendamos y que desde la honestidad creemos algo. Un director tiene que saber escuchar a su equipo. No sé si el producto va a ser mejor pero yo voy a ser más feliz. Si tú buscas expresar algo y lo haces con trabajo y honestidad, ¿equivocarse qué es, que gusta más o menos a la gente? Relativamente… yo creo que al final esa honestidad está ahí. Es importante tener confianza en lo que haces y seguir trabajando en ello. Al final el único que sabe lo que te cuesta y lo que vale eres tú. Si yo hubiera hecho lo mismo con “Abstenerse agencias” y no lo hubiera seguido llevando a festivales no me habría llevado el Goya. Yo creo que hay que ser constante y creer en lo que haces.

¿Cómo es entonces ese camino hasta el Goya?

Afortunadamente, a lo largo de mi carrera tengo más de 70 premios y el Goya es el de más relevancia, pero no es que un día me hayan dado un premio. Yo los Goya los veía en los 90, cuando trabajaba en televisión y quería estar ahí de alguna forma. La primera vez que fui fue como redactor, para cubrir los Goya. En el 98 estuvo nominada una película que yo había producido, que era “Chevrolet”, y ganó la actriz principal. Y otras películas que yo he producido han estado nominadas, o sea que he estado ahí y en los últimos años como productor y director he intentado postular y a pesar de que no ha habido suerte yo lo he seguido intentando y al final lo he conseguido y al final he ganado el Goya. Todo ha sido fruto de la constancia. Pero esto no acaba aquí, yo ahora quiero estar ahí todos los años, en la pomada, a veces estaré nominado y otras no, pero mi objetivo, que era “estar ahí”, lo he conseguido.

¿Qué proyectos tienes en mente ahora?

Ahora en desarrollo, sobre todo, Bendita Calamidad. O se rueda este verano o no se rueda. Ahora estoy intentando conseguir la financiación.

¿Y cómo es el proceso de conseguir financiación?

Eres como un constructor tienes un terreno y unos planos, que en nuestro caso es el guion y una apuesta creativa, y buscas quién pone el dinero. Ese dinero lo tienen que poner fundamentalmente las televisiones, las ayudas públicas y aportaciones. Tú presentas un proyecto, que es algo muy trabajado, y ellos deciden si te dan el dinero o no.

¿Realmente hay aportaciones?

En el mundo latino no hay tradición del mecenazgo. Ahora mismo el crowdfunding en España sirve para proyectos muy pequeñitos. Es interesante el crowdfunding más que por el funding por el crowd, por crear comunidad. Yo tengo una película, Bendita Calamidad, que no se ha rodado pero que tengo la sensación de que une a mucha gente. En este sentido como campaña de publicidad no convencional creo que es interesante. La financiación es pequeña y se va casi todo en mantener esta comunidad. El único problema es que te quita tiempo para trabajar en lo tuyo, que es contar historias. Creo que en este país se nos está abocando en este país a hacer cultura pero dedicándonos a otra cosa. Habría que habilitar una forma para que se pudiera vivir de eso. Esta profesión está cuestionada porque como te gusta, no tienes que cobrar por ello. La estructura de cultura se está llevando el gasto productivo y no queda casi dinero para subvencionar la cultura. No se ha hecho la reforma que se tiene que hacer. Ya se lleva muchos años cuestionando este sistema de ayudas.

¿Se concibe el cine como un lujo?

Se concibe como algo innecesario. Los dos países con más visitas turísticas son Estados Unidos y Francia , para los cuales el cine es fundamental. El cine es imagen de país. Yo creo que si España apostará por el cine subiría posiciones. Al final a través del cine das imagen de país, de forma de vivir. ¿Cuántas veces hemos visto París en el cine? Pues al final quieres ir a París.

Gaizka Urresti – https://gaizkaurresti.wordpress.com//

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