La comunicación ha cambiado.  Según el informe eEspaña elaborado por la Fundación Orange en 2013, en el año 2012 en el mundo había 2.700 millones de internautas, 1.720 millones de usuarios de redes sociales, 634 millones de sitios web, 1.690 millones de smartphones, 46 millones de Gigabytes diarios de tráfico móvil. Son cifras que hacen pensar y que evidencian la importancia de la comunicación online.

Este informe destaca que el 38 % de los usuarios de redes sociales accede a ellas a través de su smartphone.
Fuente: Fundación Orange
No es extraño con estas cifras que las apps hayan aumentado exponencialmente. Según un estudio sobre el comportamiento de los propietarios de smartphones en relación a las apps móviles realizado por Apigee, el 82 % de los encuestados declaran que “no pueden sobrevivir” sin determinadas aplicación.  Una de las aplicaciones más usadas es WhatsApp, que supera ya los 250 millones de usuarios, llegando a los 27.000 millones de mensajes diarios.
En el post anterior hablábamos de los hoaxes, los mensajes engañosos que se difunden a través del mail, pero la pregunta es: ¿Sólo a través del correo?
Todo el mundo ha recibido en su WhatsApp una cadena falsa de mensajes, sobre todo, con mensajes que hablaban sobre la obligación de pagar WhatsApp si no se difundía masivamente el mensaje. También hay cadenas en las que los iconos inundan las pantallas de los móviles. No existen todavía estudios sobre la difusión de hoaxes en WhatsApp pero lo que es indiscutible es que se ha convertido en una red social a la que acceden más de 250 millones de personas. ¿Es WhatsApp un nuevo medio de difusión?